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REDSA | ISSN 3151-8303 | julio - septiembre, 2026 | Vol. 1 | Núm. 3
2.34 dio unas puntuaciones superiores a las del
grupo control M = 7.45, DE = 2.12, con un tamaño
del efecto grande y signicativo, t 118 = 19.87, p
< .001, d = 3.64. La alfabetización informacional
también se logró de forma signicativamente
superior en el experimental M = 14.23, DE = 2.45
comparado con el control M = 8.12, DE = 2.23,
t118 = 14.12, p < .001, d = 2.59. Las dimensiones
de la comunicación y trabajo digital colaborativo p
< .001, d = 2.87, seguridad digital p < .001, d = 2.34,
y resolución de problemas tecnológicos p < .001,
d = 2.98 también mostraron unos resultados muy
superiores para el grupo experimental comparado
con su grupo control.
Como se observa en la Figura 1, la distribución
de los estudiantes en la post-evaluación de las
competencias digitales, en el grupo objeto de
investigación, el grupo control, el 73% n = 44 se
encuentra en la categoría de nivel básico, el 25%
n = 15 en la categoría de nivel intermedio y el
2% n = 1 en la categoría de nivel avanzado. En
contraposición, en el grupo experimental, el 8% n
= 5 se encontraba en la categoría de nivel básico, el
35% n = 21 en la categoría de nivel intermedio y el
57% (n = 34) en la categoría de nivel avanzado. La
prueba de Chi-cuadrado conrmaron signicación
en la distribución de la muestra de niveles de
competencia digital según grupos, χ²(2) = 78.45,
p < .001.
El grupo experimental obtuvo resultados
estadísticamente signicativos en las competencias
digitales entre la pre-evaluación y la post-
evaluación, t 59 = 22.34, p < .001, d = 3.72. En el
grupo control se evidenció un incremento pequeño
porque la variable tuvo los siguientes valores M =
34.67 alcanzó un M = 37.89, t 59 = 2.12, p = .038,
d = 0.37, y se ha de considerar que este aumento
responde posiblemente a los procesos de desarrollo
natural y la exposición curricular normal.
Por otro lado, el análisis de la variable prácticas
docentes puso de maniesto que el 100% n = 8
de los docentes del grupo experimental aplicaron
persistentemente estrategias de baja tecnología
recursos oine, materiales descargables y un
75% de docentes usaron dispositivos móviles
personales mediante la estrategia BYOD. Un
87.5% de los docentes participaron activamente
en las capacitaciones en Tecnologías de la
Información y la Comunicación y un 62.5% de
los docentes produjeron recursos educativos
digitales de conformidad con el contexto rural.
La rúbrica de evaluación de propuestas didácticas
mostró que las intervenciones obtuvieron una
puntuación media de M = 13.45 sobre un máximo
posible de 16 puntos, lo que indicaba buena
calidad en pertinencia contextual, innovación
pedagógica, viabilidad técnica y potencial de
replicabilidad. El análisis cualitativo de los diarios
de campo y entrevistas, en paralelo al análisis
cuantitativo inicial, consiguió identicar cinco
categorías emergentes de estrategias exitosas:
a) Adaptación de recursos digitales a modalidad
oine 87,5%, b) Uso de medios de dispositivos
móviles pertenecientes a narradores familiares
compartidos 75%; c) Conguración de redes de
ayuda comunitarias para poder tener acceso a la
tecnología 62,5%; d) Denición de actividades
híbridas que incorporan recursos analógicos y
digitales 100%; y e) Uso de evaluación formativa
mediante herramientas tecnológicas con un bajo
consumo de datos 50%.